Cultura Vial

¿Por qué se partió a la mitad el BMW blanco?

El choque de un BMW blanco en Reforma y Lieja en el que cuatro jóvenes perdieron la vida ha sido la noticia de la semana en la Ciudad de México. El automovilista responsable que viajaba alcoholizado y muy por encima del límite de velocidad será juzgado en un par de meses y podría pasar hasta 20 años tras las rejas.  

Una de las cosas que más ha llamado la atención del accidente es la manera en la que el BMW se partió por la mitad acabando con la vida de sus pasajeros. Muchas personas incluso han llegado a cuestionar la seguridad de sus propios autos, pero en realidad para que un accidente así se vuelva a repetir se deben juntar varios factores y puede pasar en cualquier coche, no sólo en los BMW.
 

·      Velocidad  


El BMW E63, el que sufrió el accidente, tiene un motor V8 de 4.8 litros y 360 caballos de fuerza en el eje trasero. Esto le permite llegar de 0 a 100 kilómetros por hora en cinco segundos y de 0 a 200 en poco más de 20 segundos. Lo verdaderamente preocupante es que para lograr un frenado total a cien kilómetros por hora se necesitan casi 50 metros de camino.
 

El automovilista que viajaba cerca de los 200 kilómetros por hora debía prever cualquier eventualidad con más de cien metros de distancia para poder responder a tiempo, algo que no sucedió.
 

·      Peso  


Al llegar a la curva, el auto no pudo mantenerse sobre el pavimentos pues las 1.7 toneladas de peso se vieron empujadas hacia fuera por el momento que cargaba el vehículo. No había posibilidad alguna de detenerse hasta que se topara con un objeto inamovible.  

·      Malas decisiones  


Todo esto pudo haberse evitado de no ser por las malas decisiones del automovilista que además de terminar con la vida de cuatro jóvenes deberá de pasar 20 años de su vida tras las rejas si el juez así lo dicta. Además de viajar a 200 kilómetros por hora también lo hacía alcoholizado. 
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